A veces me pregunto por qué hago maletas con tanta frecuencia…

Por qué llevo tanto peso a mi espalda,

hasta llegar a tierra tras un nuevo viaje.

Observo el horizonte, con sed de vivir otra aventura,

pero avanzo realmente hacia delante,

o simplemente huyo de aquello que dejo atrás?

Busco algo o en realidad solo estoy escapando?

Construyo casas  allá adonde voy,

pero aún así acabo por añorar mi hogar

y cuando regreso a mi supuesto nido, siento que ya solo es un lugar vacío;

entonces vuelvo a partir, otra vez,

inicio de un nuevo ciclo de eternas partidas y retornos.

Quizás esté más perdida de lo que creo

y por eso prefiero vagar por caminos que no conozco,

en lugar de enfrentarme al fuerte golpe de realidad en lo que debería ser casa

pero que solo es una estación de descanso.

 

 

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