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“Una vez que el primer hombre hubo descubierto la posibilidad de mejorar su destino en la tierra estaba literalmente en sus manos, mediante el trabajo, no puede haberle resultado indiferente el que otro hombre trabajara con él o contra él. El otro hombre adquirió para él, el valor de un compañero de trabajo con quien resultaba útil convivir”. Sigmund Freud


Hire a refugee (Contrata a un refugiado) es una ONG con muy poco tiempo vida pero con muchas ganas de trabajar por y para los refugiados que vayan llegando a países europeos como España, Alemania y Reino Unido. Su objetivo es llevar a cabo una labor intensa para que todo esté preparado ante la inminente llegada masiva de los refugiados que supuestamente los países de la Unión Europea se comprometeré a recibir entre sus fronteras.

Se trata de una organización que busca crear un cambio de perspectiva entre españoles, británicos y alemanes. Dejar a un lado el “nosotros” y que nos centremos en el “ellos”. Constantemente pensamos en lo que podemos aportar a los refugiados y de qué modo podemos ayudarlos, pero no reflexionamos sobre lo que nos pueden aportar. Está claro que todas esas personas necesitarán ayuda tan pronto como lleguen, pero no se puede quedar en una ayuda puntual de supervivencia, tiene que ir mucho más allá: integración y adaptación, más efectivas y rápidas si nos volcamos en que su nueva vida tenga menos dificultades y retos a los que enfrentarse.

Por desgracia existe el concepto de refugiado como persona pobre que escapa de su país porque no le queda otra y en sus hogares se morirían de hambre. Lo cierto es que esta idea es errónea, pues el 80% de los refugiados que llegan a Europa son gente muy preparada con títulos universitarios y formación en varios idiomas. No son analfabetos, son personas que tienen que huir de su país por estar en guerra. Si llegan a escapar de sus países es gracias a contar con dinero con el que pagar a mafias y contrabandistas que los lleven hasta la frontera. Las personas verdaderamente analfabetas, que en consecuencia tienen menos ingresos, no tienen opción alguna de dejarlo todo atrás y mirar hacia una nueva vida en Europa; simplemente no tienen el dinero para huir.

Hire a refugee pretende cambiar esta visión y demostrar que los refugiados son ejemplo a seguir, además de trabajadores potenciales en los más diversos sectores. ¿Por qué no “poner un refugiado” en nuestras empresas? Por ejemplo, una compañía pesquera de una ciudad como Vigo quizás esté interesada en hacer negocios con una empresa de Dubai. ¿No sería una buena idea contar en la plantilla de trabajo con una persona que no solo domine el árabe sino que también esté al tanto de cómo funcionan los lazos comerciales con países de Oriente Medio y el mundo árabe? Por supuesto, este trabajador necesitaría tener una base mínima en gallego o español, por lo que también está entre los objetivos de la ONG formar.

En las diferentes ciudades a las que vayan llegando los refugiados, Hire a refugee organizará clases de la lengua nativa en dicho país. Todo con la ayuda de profesores que se brinden a colaborar, al igual que los traductores –profesionales o no- que se vayan encargando de traducir los curriculums de los refugiados para que puedan hacer vida normal en sus nuevos “hogares”. Porque la adaptación es una de las mayores preocupaciones de los refugiados. La ayuda temporal conforme vayan llegando es necesaria, pero una relación de dependencia con el país de destino no es viable (ni sana).

Adaptación implica también conocer la cultura con la que entrarán en contacto, saber comportarse en los respectivos países de acogida. Detalles en los que desde fuera probablemente ni nos paremos a pensar pero que para ellos son de vital importancia. Por este motivo, Hire a refugee ha elaborado guías para cada país –en el caso de España, una para el norte y otra para el sur- en árabe.  En el mundo árabe, por ejemplo, que un hombre mire fijamente a una mujer a los ojos significa que quiere mantener relaciones sexuales con ella y en cambio en España es de lo más normal del mundo mirar a los ojos a la persona con la que estemos hablando en ese momento.

Integrarse no es sinónimo de dar la espalda a sus raíces. Vivimos en un mundo globalizado en el que vemos cómo las idiosincracias van desdibujando sus contornos. Somos iguales, independientemente de nuestra nacionalidad, pero somos iguales siendo diferentes. Aceptar lo diferente es el camino para que las comunidades, unidas, luchen contra la injusticia a través de la cultura, la educación y una serie de valores.

Somos seres pequeños en un mundo enorme, pero al mismo tiempo somos grandes y tenemos el poder de cambiar el rumbo de las cosas, pues no hay destino escrito en las líneas de nuestro planeta. Se trata de tomar conciencia y de tener la voluntad de poner ese granito de arena del que tantas veces hemos oído hablar. Porque sí, la unión hace la fuerza y cualquier ayuda por pequeña que sea, tiene la capacidad de rejuvenecer muros y cimientos que se tambalean. Informarse de lo que pasa a nuestro alrededor e informar a los demás es una forma de ayudar por medio de la concienciación. Ese “spread the word” que tiene mucha más fuerza de la que esperamos. Dar voz a proyectos como en el que se ha embarcado Hire a refugee o incluso formar parte de la comitiva del barco en el que toda ayuda será bien recibida. Lo que pasa al otro lado del Mediterráneo no nos es indiferente aunque nuestras costas estén bañadas por el océano (u otro mar).

“Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia”.
Honoré de Balzac


Para más información o para aquellas personas interesadas en colaborar.

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