Etiquetas

, , , , , , ,

Las fuerzas de ocupación israelíes cometen a diario todo tipo de atrocidades contra el pueblo palestino, sus tierras, bienes y recursos de vida. Las violaciones de los derechos humanos están justificadas por la política de seguridad israelí, fundamentada en el nacionalismo exclusivista judío que tacha de antisemita todo lo antisionista. El pueblo judío necesita de un “hogar nacional” para escapar de la diáspora histórica que los define y dejar de ser víctimas eternas de un mundo antisemita por definición en el que todo se reduce al “ellos o nosotros”.

La mal llamada única democracia de Oriente Medio niega desde 1967 el derecho a una nacionalidad a los más de 3 millones y medio de personas que viven en los Territorios Ocupados (casi la mitad en campos de refugiados). Seis millones de personas se ven condenadas al exilio o a vivir en campos de refugiados en países vecinos -algunos de ellos también en guerra- como Siria, Líbano o Jordania. ¿Acaso se puede autodenominar democracia un estado que se define como judío, privilegia la religión judía y niega la nacionalidad a todo un pueblo que pierde el derecho a tener derechos?

Desgraciadamente Israel no está solo, pues cuenta con la ayuda de su fiel aliado: Estados Unidos. La ayuda militar de Estados Unidos a Israel por año asciende a la cifra de 2068 millones de dólares y la ayuda económica es de 720 millones de dólares anuales. Hay que mencionar también las donaciones de carácter privado de judíos sionistas americanos que suman un total de nada más y nada menos que 1,5 billones de dólares al año.


Asesinatos

Artículo 3 de la Declaración de Derechos Humanos
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

La Cuarta Convención de Ginebra (1949), en su artículo 147, señala como asesinatos deliberados, y por tanto crímenes de guerra, el asesinato de personas desarmadas, independientemente de su condición de militar o civil, suponiendo además una flagrante violación del derecho a la vida que sanciona el tercer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sin embargo, tanto los milicianos que entregan sus armas como los niños que tiran piedras o civiles desarmados que son sistemáticamente asesinados a manos de militares israelíes, no son más que “daños colaterales” fruto de un “error”.

6762 palestinos fueron asesinados por acciones de las Fuerzas de Defensa de Israel llevadas a cabo entre el 29 de septiembre de 2000 y el 10 de abril de 2013. Es decir, en ese periodo las IDF mataron a 45 palestinos cada mes: más de uno por día.


Personas como “escudos humanos”

Artículo 4 de la Declaración de Derechos Humanos
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Otro crimen de guerra es el secuestro de personas con el objetivo de forzarlas a hacer de escudos humanos y acompañar a los soldados de las IDF en operaciones militares de castigo. En el 2004 varios policías israelíes ataron a su jeep a un adolescente palestino de 13 años a modo de escudo humano para evitar pedradas de manifestantes. Esta información fue revelada a la prensa por un grupo de derechos humanos formado por rabinos.

No debemos confundir esta práctica con la acción de los voluntarios que acompañan a personas amenazadas en el día a día para que sus vidas no corran peligro cuando por ejemplo se dirigen al campo o a la escuela. Un soldado israelí se lo pensaría dos veces antes de disparar a un agricultor palestino que va acompañado por un occidental cuya muerte no pasaría desapercibida en el exterior.


Bloqueo de acceso de ayuda médica

Artículo 3 de la Declaración de Derechos Humanos
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Se bloquea el paso de la ayuda médica a heridos en los enfrentamientos y se dispara a ambulancias que intentan socorrer a los heridos, además de obstruir el paso de atención médica en los checkpoints. El acceso a la sanidad depende totalmente de la decisión del soldado israelí de turno que en ese momento se encuentre en el checkpoint, donde existen tasas de nacimiento y de mortalidad propias.

En julio de 2014, durante la Operación Margen Protector, el activista Manu Abu Carlos precisó que “para que no se alegue ignorancia, y ante los ataques israelíes a las ambulancias de Gaza, 6 internacionales nos incorporamos a ellas. Israel no puede saber en qué ambulancias van internacionales y en cuales no. Si siguen bombardeando ambulancias tienen que asumir posibles consecuencias”.


Torturas

Artículo 5 de la Declaración de los Derechos Humanos
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

El Tribunal Superior Israelí aprobó el 11 de noviembre de 1996 el uso de métodos de tortura contra presos palestinos. Algunos ejemplos de los actos de tortura llevados a cabo contra la población palestina son los malos tratos a familiares de detenidos y amanezas, violencia durante el arresto, esposar con azikonim (el único método de malos tratos que es legal en las IDF), detenciones inhumanas (exposición al calor, el frío, la lluvia, jaulas…), mantener al sujeto suspenso con las piernas en alto, concursos de lanzamiento de piedras, correr con los ojos vendados, o desnudar al detenido parcial o completamente.

Un informe del Comité público contra la tortura en Israel hizo público la tortura a la que son sometidos los niños y niñas palestinos que sufren amenazas, actos de violencia sexual y llegan a ser encerrados en jaulas.

Existen incluso prisiones secretas, como la denomidada “Faculty 1391”, que se ha borrado de los mapas y fotos aéreas. Su existencia salió a la luz en el año 2003 pero se desconoce su localización exacta, aunque muchas ffuentes apuntan a que estaría situada a una hora de Tel Aviv aproximádamente.


Detenciones arbitrarias y presos políticos

Artículo 7 de la Declaración de los Derechos Humanos
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8 de la Declaración de los Derechos Humanos
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

La política de detenciones que Israel aplica está basada en la figura de la “detención administrativa”, en la cual las causas de la detención se convierten en material confidencial que no conoce el detenido ni el abogado.

El aumento en la cantidad de detenciones ha deteriorado las condiciones de las mismas, que con la saturación actual de las cárceles ha provocado, según Addameer, “condiciones inhumanas, con comida inadecuada, sin visitas de familiares, sin actividades de recreo, y sujetos a severas restricciones para poder dejar sus celdas y respirar aire fresco, entre otros muchos problemas”.

Las autoridades israelíes han emitido 319 órdenes de detención administrativa contra palestinos en lo que va de año, una cifra que supera en seis veces la del año anterior, según reveló el Centro para el Estudios de los Prisioneros Palestinos en un informe. La cifra de palestinos detenidos creció por tanto en un 500%.

1. Centros de detención
Hay 7 centros en Cisjordania y la Franja de Gaza. A los presos se les impide usar el baño más de dos veces al día, carecen de atención médica y comida adecuada de calidad y cantidad. Addameer denuncia que existen casos en los que una manzana ha llegado a ser compartida entre ocho presos para una semana.

2. Prisiones centrales
Hay 9 prisiones centrales, incluyendo Telmod para menores y la de Ramallah para mujeres. La ropa de los presos está restringida; solo se permiten dos cambios de ropa al año.

3. Campos militares de detención
Ataques con gas lacrimógeno


Destrucción de viviendas y terrenos

Artículo 17 de la Declaración de Derechos Humanos
1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente. 2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Casas habitadas por palestinos en territorio palestino son destruidas para posteriormente construir colonias subvencionadas por Israel destinadas a judíos. Todo este proceso se enmarca en lo que se conoce como la judaización de Jerusalén, el proyecto sionista de construir una Gran Jerusalén que corte en dos Cisjordania al ser controlada por Israel toda su parte central.

“El día 12 de julio de 2004 el ejército israelí irrumpió en el campo de refugiados de Jan Yunes, al sur de la franja de Gaza para destruir 20 casas. La demolición empieza a las 4 h. de la mañana, sin dar previo aviso a los vecinos ni permitirles retirar sus enseres. La operación fue tan violentaque un palestino inválidode 70 años murió sepultado bajo los escombros” El País 13/7/2004

“Me peleé con ellos para que me dejaran seguir destruyendo. Me lo pasé muy bien en Jenin, a lo grande. Era como si hubiera concentrado en tres días esos dieciocho años en los que no había hecho nada. Los soldados vinieron a verme y me dijeron: “gracias kurdo, gracias”. ¿Sabe usted cómo pude resistir setenta y dos horas sin bajarme del D-9? No tuve ningún problema de cansancio porque no paré de beber whisky… Lo llevaba en la mochila. Todo el mundo había cogido ropa, pero yo sabía lo que nos esperaba. Cogí whisky y pistachos. Jenin me ha ayudado a olvidarme de mis preocupaciones” Michel Warschawscky


Restricciones al movimiento

Artículo 25 de la Declaración de Derechos Humanos
Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

1. Checkpoints
Los territorios palestinos están cerrados, bajo el control del ejército israelí, que ha establecido una red de checkpoints que limitan la libre circulación de la población palestina de los Territorios Ocupados, hecho que tiene graves consecuencias en la economía palestina. Los checkpoints no dejan de ser fronteras físicas que atentan contra los derechos básicos de la población, pues su acceso a la educación, sanidad o actividad religiosa depende de los soldados opresores.

2. Toques de queda
Se producen continuos toques de queda que impiden a los residentes entrar o salir de su domicilio durante días o semanas y es habitual la existencia de un toque de queda nocturno.

3. Acceso a las carreteras
Los palestinos tampoco pueden acceder a las carreteras principales, que fragmentan el territorio y aislan todavía más a los palestinos.

4. Muro del apartheid
El Muro adopta dos formas diferentes a lo largo de Cisjordania, pues en algunos sitios se trata de una pared de hormigón de 8 metros de altura y en otros es una valla de hormigón con una cerca electrificada de 4 metros de alto. A todo esto hay que incluir un sofisticado sistema de cámaras de vigilancia, torres de control, alambre de espino y algunas puertas estratégicas de comunicación que permanece por supuesto bajo el control militar israelí cortesía de la empresa HP. La ciudad de Qualquilya está rodeada completamente por el muro a excepción de un estrecho corredor controlado por el ejército.

El coste de la construcción de toda esta infraestructura está estimado en 2.8 millones de dólares por kilómetro, es decir, 2.800 dólares por metro, sufragados, como casi todo en Israel, gracias a los aportes -públicos y privados- de Estados Unidos.

El 8 de julio de 2004, el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, por 14 votos a favor y 1 en contra (juez Berghental de Estados Unidos), declaró ilegal la construcción del Muro, demandó derribar los tramos construidos, devolver la tierra confiscada e indemnizar a los palestinos. Asimismo instó a Naciones Unidas a adoptar las medidas necesarias para ejecutar el veredicto.

La Asamblea General de Naciones Unidas, reunida el 20 de julio de 2004, por 150 votos a favor y 6 en contra (entre ellos Estados Unidos) emitió una resolución instando al gobierno de Ariel Sharon a que cumpla el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya.

El muro sigue en pie y mientras tanto Israel sigue con su discurso fundamentalista y con su política racista, denominando al muro como “cerca de seguridad” o “valla” para garantizar, como siempre, la seguridad nacional. Paralelismo entre Israel y Estados Unidos, dos países que todo lo hacen escudándose en la seguridad nacional e indirectamente, basando la unión nacional en un enemigo común que puede poner en peligro el sistema.


Fotografía de portada y edición: Ana Souto Villanustre. Manifestación con motivo del Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Place de la République, París. 29 de noviembre de 2014

Anuncios